Convención Comercial - Solla SA Líderes en Nutrición Animal

“Si son más de 20 en la reunión evítese problemas y dígales lo que hay que hacer y que lo entiendan y salgan a hacerlo. Y eso sí, ue salgan comprometidos y motivados.”

Quisiera de forma sencilla desafiar este paradigma que se deduce naturalmente de lo aburrido que resulta intentar conversar entre mucha gente, que uno solo hable, y que los demás escuchen en un proceso largo y algo tedioso en el que toca esperar la palabra entre muchas intervenciones. Para poder conversar entre muchos, fueron diseñadas modernas metodologías de conversación como el Café del Mundo, los Diálogos Apreciativos, o el Arte de ser Anfitrión de conversaciones significativas. (World Cafe, Appreciative Inquiry, Art of Hosting) Es que conversar entre grupos numerosos es una novedosa práctica que se está volviendo más y más necesaria cuando las personas comienzan a querer participar e involucrarse para así entender el sentido de las cosas.

Una fuerza comercial ya no sale sumisa a hacer lo que le digan. Ellos ahora quieren ser escuchados para plantear soluciones. La vocación de servicio y ganas de cambiar el mundo de funcionarios de organismos internacionales no les alcanza para ser competentes en su necesidad de conversar con muchas distintas entidades y hacer acuerdos entre muchas personas. Poner de acuerdo a las personas en lo que más les conviene. Lo opuesto a una junta de co propietarios de un conjunto residencial: gente con intereses individuales y difusos, mal conducidos, y con asuntos delicadísimos entre el tintero.

Me gusta de mi trabajo saber que la sabiduría siempre está en los grupos y equipos. Que son ellos los que salen con las mejores soluciones. En las reuniones grandes, con muchas partes interesadas presentes, se siente por momentos caos generativo que luego de momentos de calma y reflexión resulta en acción sabia y creación de nuevas relaciones durante el proceso. He visto que la mayor inteligencia humana surge entre más cercanía y menos barreras existan entre las personas. Creo que eso se deriva de haber apreciado momentos de profunda escucha, experiencias mágicas de saber todos que “algo había en la sala que era sabio y sagrado y merecía ser atendido por todos…”

Las conversaciones entre grupos grandes no tienen el riesgo percibido de volverse mítines o situaciones que se salen de control. Por el contrario ellas reconocen el fundo del asunto y a cada persona lo cual resulta en la posibilidad de ordenar la intervención de muchas personas. Conversar entre muchas personas para un sinnúmero de fines hoy es posible. #massabiosjuntos